El destacamento policial de Real del Padre ha sido desalojado porque prácticamente está para ser demolido. También era un referente ferroviario porque conectaba con el nudo Montecomán, a unos 30 km.

El antiguo caserón, propiedad del estado provincial, que alojó a la delegación policial hasta hace unos días está sobre la calle San Martín, una de las principales del pueblo cabecera dividido en dos partes precisamente por las vías o las ex vías del ferrocarril. Muy cerca de allí está la terminal de ómnibus (miniterminal reza en una placa de su fundación durante una de las intendencias de Emilio Russo).

Los techos se llueven, las paredes están deterioradas por el paso del tiempo y la humedad. Un precario baño sirve para los efectivos que cumplen guardias ahí (sean estos hombres o mujeres) o para los presos que deben permanecer detenidos en un pequeño calabozo, cuya pequeña puerta de rejas dan a una humilde cocina.

Nadie da precisiones pero lo cierto es que la mudanza, aparentemente de urgencia, se realizó casi en coincidencia con el fin de año.

Ahora los policías gozan de un amplio y luminoso lugar cedido por la comuna “sólo por 60 días” se dijo desde la Casa Municipal. Es que en ese tiempo, señalaron, la Provincia deberá solucionar el problema del edificio que tienen o buscar otro. “La terminal de ómnibus es un paliativo, pero la necesitamos para su fin específico”, dijeron.

Los vecinos recordaron al respecto que el gobernador Cornejo en el almuerzo de las Fuerzas Vivas de San Rafael para el aniversario, prometió tomar cartas en el asunto de la infraestructura de los destacamentos.

En el destacamento hay una guardia permanente de dos efectivos en distintos turnos y tienen una camioneta nueva para hacer sus recorridas que abarcan no sólo este distrito sino que en varias oportunidades deben desplazarse hasta Jaime Prat y Montecomán. Este es uno de los planteos que hacen los habitantes sobre la necesidad de dotar de más efectivos al lugar y buscar un edificio en condiciones.

Ayer habían descargado en la vieja casa algunas chapas de zinc y machimbre pero desde hacía 24 horas nadie había ido a iniciar la reparación, si es que se había decidido hacerla. 

 JT