Este 17 agosto se cumplieron tres años de la inauguración de la escultura denominada ‘La niña de la compuerta’, apoyada sobre una de las compuertas ubicadas frente al KM 0 de nuestra ciudad.
Un día como hoy pero de 2017 se presentaba oficialmente la célebre obra que tiene de trasfondo una llamativa historia y que bien pudo expresar el escritor alvearense Rubén Antolín, que lamentablemente ya no se encuentra entre nosotros, en la poesía ‘La niña de la compuerta’, una historia imaginaria pero relacionada a una persona real, una niña de 15 años.
La historia de la poesía narra acerca de una niña que un día, a la siesta estaba refrescándose precisamente en una compuerta, artefacto que se usa para regular y compartir el agua de riego desde un canal o acequia. Hubo un romance espontaneo e inmediato, “el amor tendió su manto” dice la poesía, y al año o al verano siguiente, el joven que personifica la poesía encuentra a la niña con un hijo.
Otro día, Anselmo de Mendoza, músico y compositor de música nativa regional, le puso melodía a la poesía y así se fue gestando la idea de acariciar en nuestro Km 0 esta poesía con tonada alvearense.
La artista Leticia Rossi manifestó en esa ocasión: “Estoy muy emocionada por poder expresarme a través de mi trabajo en mi propio pueblo, espero que se hagan muchas más obras en los espacios públicos«.
En la misma línea sostuvo: «Cuando fui elegida empecé con el trabajo de buscar la modelo en vivo, hacer la estructura de hierro, el trabajo en arcilla, y así continuar con los pasos siguientes, después viene el cemento, marmolina y fibra de vidrio, finalmente se pule, patina y se emplaza, más o menos a grandes rasgos el trabajo se trata de eso, lo principal es tener mucha paciencia, la técnica se llama ‘vaciado en cemento’ la elegí porque es resistente al intemperie, tenemos que tener en cuenta que el arte es para reflexionar”.

