19 de octubre de 1918 nace la Escuela Pedro Pascual Segura Institución pionera de la educación en Bowen.

El vertiginoso crecimiento que nuestro departamento comienza a vivir con la llegada del tren, el surgimiento de un gran número de necesidades sociales, una de ellas, la educación. En las primeras décadas del siglo XX, las escuelas comenzaban a surgir en cada agrupamiento de inmigrantes que se iban creando en el departamento.

La población escolar se iba acrecentando, y la educación tuvo un papel medular en la constitución de la sociedad alvearense. Las escuelas eran consideradas una condición central para crear una república ciudadana, democrática y civilizada, por ello, el sistema educativo fue uno de los primeros andamiajes que construyó el estado nacional. Por otra parte, este impulso del Estado a la educación pública universal estaba en contradicción con el sistema político restrictivo de comienzos del siglo XX.

Bowen era un oasis irrigado, poblado de inmigrantes de distintas nacionalidades que se iban conglomerando en torno a la estación del Ferrocarril del Oeste, punto central de sociabilización de la zona. La necesidad de educar a los habitantes, de los más diversos orígenes del mundo, que se iban asentando en suelo bowense, urgía en la necesidad de contar con una escuela de educación primaria que permitiese unificar culturalmente a la población.

El 19 de octubre de 1918, se funda la primera institución educativa de Bowen, la escuela Pedro Pascual Segura. ¿Quién era Pedro Pascual Segura? Fue un militar y político mendocino, que nació en nuestra provincia en 1802 y murió en 1865. Fue Gobernador de la provincia en tres oportunidades, vitivinicultor y ganadero, y en 1824 albergó en su casa al canónigo Giovanni María Mastai Ferretti, enviado papal. Años más tarde, éste sería el papa Pío IX. Entre sus logros más importantes como responsable máximo del ejecutivo provincial fue el de sancionar la primera constitución provincial.

Esta escuela, rectora de la educación en Bowen, surgió de la iniciativa de un gran número de vecinos, entre los que podemos mencionar a: Facundo Piedrafita, Eloy Pérez Bouzas, José Muriscot, Manuel Monserrat, Bartolo Boetto, José Labay, Román Larregola, Miguel Salas, Melquiades Ramos, Casto Martínez, Ramón Gutiérrez, Doroteo Jordán, Salomón Assat, Francisco Pedroza, Manuel Assem, Mariano Assem, Domingo Sáez, Valentín Vistuer, Ole Aaset, Jorge Miller entre otros tantos, que tuvieron un papel fundamental en la concreción de este logro para el distrito del este.

Su actividad comenzó en una amplia galería que la familia Laforest tenía en una vivienda de su propiedad, ubicada en la intersección de calles Rivadavia y Christophersen en el casco urbano del distrito, su primera directora maestra fue la señora Carmen de Diaz.

En la estación invernal, se traslada a un local ubicado en calle Centenario y calle 19, que tiempo más tarde será reconocido como el “Boliche El Sauce”.

Un año después su nuevo domicilio estará nuevamente en la calle Rivadavia, en una propiedad de la familia Somensi y su director será el señor Honorio Ruiz.

Años más tarde se logra la donación de la manzana que actualmente ocupa sobre calle Sarmiento, por parte de la Sociedad Anónima Colonia Alvear, con la condición que se comience a construir el edificio definitivo de la escuela.

En 1943, y merced a las arduas gestiones que lleva adelante su director don Gervasio H. Ortiz, junto a un gran número de vecinos y padres de alumnos del establecimiento, la Dirección General de Escuelas concreta la construcción del edificio escolar.

Su tercer director fue don Ramón Héctor Tobar, luego siguió ocupando esta función la señora Ignacia Videla de Labay, y don Gerónimo Miranda se hizo cargo de la dirección escolar en el año 1927. En 1929 asume el cargo la señora Adelaida E. de Arce, luego le siguió don Arnaldo Simón, don Luis Orduña Ortiz en el año 1940. Don Gervasio Ortiz desde el año 1943 hasta 1946, don Jesús M. Soto de 1946 a 1948, doña Amalia C. de Spampinato de 1948 a 1957 y don Jesús Arce que ocupo este cargo en el año 1958, continuó con esta tarea la señora Olga V. de Crespillo desde el año 1959 a 1971, le sucedería la señora Elisa A. de Scaramella y desde 1971 la señora Olga Moreno de Messina entre otros nombres que construyeron una estructura educativa destacable.

Miles de alvearenses pasaron por sus aulas, y un gran número de docentes dieron y dan lo mejor de sí por preservar la mística tan particular que caracteriza a esta institución escolar bowense. Cien años ininterrumpidos de trabajo educativo responsable y perseverante, con el firme objetivo de hacer una comunidad progresista y solidaria.

Fuente: Crónicas Departamentales.