La prestigiosa cooperativa de música tropical nacida en Buenos Aires transformó la Fiesta de la Cerveza en una verdadera celebración federal.

Cumbia, una potente sección de metales, palmas y miles de almas bailando al unísono marcaron el pulso de una presentación inolvidable.

Un cierre a todo ritmo, donde la única pregunta que quedó flotando fue cuánto resistirían las piernas después de tanto baile.