La victima denuncia que mirando distintos clasificados y haciendo llamadas a distintos números telefónicos intentaba conseguir un motor para vehículo, logra el contacto con un desarmadero de Buenos Aires, en donde le confirman que tienen dicho elemento, por lo que transfieren la suma de $ 250.000, en concepto de parte de pago por el motor, luego le confirman que la transferencia se había realizado y que el motor estaba embalado con las papeles correspondiente y que todo se iba a enviar VIA CARGO. El elemento comprado nunca llego a destino por lo que pudieron darse cuenta de que habían sido víctimas de una estafa.
