En medio del dolor de dos familias, se conoció en las últimas horas que la Justicia otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria a Francisco Agustín Martínez Lucero, el conductor que el pasado 13 de abril atropelló y mató a Francisco Cruz, y causó graves lesiones a Yesica Gatica, quien continúa luchando por su vida.

El acusado, oriundo de Catriel, está imputado por homicidio simple con dolo eventual, una calificación que implica que el conductor asumió el riesgo de provocar un daño irreversible al conducir en estado de ebriedad. A pesar de la gravedad del hecho, la Justicia determinó que cumpla la medida cautelar bajo arresto domiciliario, argumentando que el imputado no posee antecedentes penales previos.

La decisión generó indignación entre los allegados de las víctimas, quienes reclaman una respuesta judicial más firme y acorde a la gravedad del hecho. Uno de los testimonios más conmovedores fue el de Gustavo Araya, tío de Yésica Gatica, quien desde Mendoza expresó su profundo malestar a través de un comunicado dirigido al juez del caso:

“Señor juez, con mucho respeto me dirijo a usted. Viendo la decisión que puedan tomar respecto a la prisión domiciliaria del culpable del accidente del pasado 13, tenga en cuenta todo el daño ocasionado a dos personas: una fallecida y mi sobrina luchando por vivir. Le pido que por un momento sea padre o familiar de los damnificados, ¿qué sentiría usted al respecto? Necesitamos justicia, pero de verdad. Que espere el juicio dentro del penal, como tiene que ser. Muchas gracias a todos por las oraciones. Les comparto una foto de ella, pensemos bien la decisión. Gracias”.

El caso continúa su curso judicial, mientras familiares, amigos y vecinos exigen justicia y acompañan a Yesica en su delicado estado de salud. La comunidad se mantiene en vilo, esperando que se haga justicia por Francisco y Yesica.