Después del mediodía del miércoles, los vecinos de Monte Comán cortaron nuevamente la ruta reclamando guardias activas las 24 horas para el Centro de Salud.
La orden del juez federal Eduardo Puigdéngolas fue: “desalojar la ruta 146 y permitir el tránsito vehicular”.
Por eso viajaron hasta la zona del conflicto unos 60 efectivos de Cuerpos Especiales, el jefe de la distrital Hugo Lucero y otros funcionarios policiales.
Antes de empezar el operativo, desviaron el tránsito hacia otros accesos y evitaron que los camiones y el resto de los autos pase por el corte.
Al llegar, Lucero y el jefe de la departamental de General Alvear, Antonio Cáceres, se entrevistaron con los manifestantes y les presentaron la orden del juez. La idea era evitar la confrontación y un violento desalojo.
Después de un primer acercamiento en el que no hubo acuerdo, la orden del Juez fue enviar a los efectivos de Cuerpos Especiales, que se quedaron en la Comisaría 64, hasta el lugar del conflicto.
Motos, la división Canes, tropas de infantería y de apoyo fueron en caravana hasta la ruta donde está el puesto de Gendarmería y se instalaron en posición para desalojarlos.
En un último intento antes de evitar la represión, Lucero y Cáceres llegaron a un acuerdo y los vecinos liberaron media calzada de la ruta.
En este escenario volaron un par de piedrazos pero la orden era no reprimir hasta agotar la última instancia de negociación, objetivo que se logró tras unas horas de negociación.
Finalmente los manifestantes abandonaron la ruta, pero en algunos momentos lograron filas de camiones y autos de hasta tres kilómetros.
Fuente: Diario Uno San Rafael
JT
