Gran parte de los oasis productivos de Mendoza fueron declarados en emergencia o como zona de “desastre” por las consecuencias que dejaron las contingencias climáticas ocurridas durante las últimas semanas.
Esa declaración sirve para que los productores afectados puedan acceder a los beneficios contemplados por la ley; un paliativo que les ayude a superar los problemas. Para ello deben tener una certificación oficial de los daños producidos en los cultivos.
“Declárese en Estado de Emergencia Agropecuaria, en los términos del Decreto Ley N° 4304/78 y sus modificatorias, a las propiedades rurales ubicadas en zonas bajo riego de y que hayan sufrido un daño del cincuenta por ciento (50%) y hasta el setenta y nueve por ciento (79%) en su producción, por efectos de las heladas y granizo ocurridas durante el período agrícola 2016/2017”, dice el Decreto firmado la semana pasada por el gobernador Alfredo Cornejo.
Para ingresar en la categoría de desastre los daños deben superar el 80%. “Declárese en Estado de Desastre Agropecuario, en los términos del Decreto Ley N° 4304/78 y sus modificatorias, a las propiedades rurales ubicadas en zona de riego y que hayan sufrido un daño del ochenta por ciento (80%) o superior en su producción, por efecto de las heladas y granizadas ocurridas durante el período agrícola 2016/2017”, aclara la norma.
La emergencia comprende el período entre septiembre de este año y marzo del 2017. “El productor damnificado que cuente con el Certificado de Daños, otorgado oportunamente por la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas, gozará de los beneficios que otorga el Estado de Emergencia Agropecuaria o el Estado de Desastre Agropecuario”, detallan desde el Gobierno. “Los Estados de Emergencia Agropecuaria y de Desastre Agropecuario abarcarán el período comprendido entre el 06 de setiembre de 2016 al 31 de marzo de 2018”, aclaran.

FUENTE: MDZ
