En época de carneos, te brindamos algunos consejos para evitar ésta enfermedad, provocada por el consumo de carne de cerdo en mal estado.
La Triquionosis, es un mal producido por un parásito, Trichinella Spiralis, que se transmite al hombre por el consumo del cerdo infectado mal cocido, como también por los chacinados elaborados con esa carne.
El problema se presenta en los criaderos clandestinos, donde los animales comen basura, desperdicios de mataderos, ratas y hasta crías muertas. Esta combinación de alimentos con desperdicios fomenta la aparición de roedores, quienes también son transmisores del mal.
La mayoría de los brotes ocurren en invierno, cuando se realizan los carneos familiares. Si a los animales se los alimenta de manera correcta, se despeja una posibilidad de contagio. Pero todavía hay algunas precauciones que se deben tomar.
Una muy importante es someter la carne que será ingerida a análisis en los laboratorios municipales o en las dependencias de Ganadería. Es un estudio que dura 4/5 horas, denominado técnica de digestión enzimática artificial. Hay que llevar 200 gramos de partes del animal carneado, como el diafragma; los músculos masticatorios o los intercostales, donde la larva busca refugiarse. Concluido este procedimiento y revelada la inexistencia de vestigios del parásito, el consumo es totalmente seguro.
En cuanto al momento de consumir carne de cerdo, debemos procurar que esté bien cocida (por encima de los 65 grados se destruye el parásito); los productos elaborados a base de cerdo (chacinados y embutidos) deben ser adquiridos en lugares habilitados y exhibir sus respectivos rótulos, listado de ingredientes, fecha de vencimiento y nombre de establecimiento.
¿CUALES SON LOS SINTOMAS?
La persona se enferma al consumir carne de cerdo parasitada, insuficientemente cocida o cruda, como jamón crudo, panceta, bondiola, longaniza o chorizos. Los síntomas gastrointestinales pueden aparecer del primero al tercer día y los síntomas generales aparecen de 8 a 15 días, después de la ingestión de la carne infectada, aunque puede variar de 5 a 45 días, esto es según el número de parásitos.
Los síntomas son: diarrea, náuseas, vómitos y dolor abdominal, fiebre, edema periorbitario, dolor y debilidad muscular, especialmente en miembros, cuello y región lumbar; las cefaleas y erupciones son muy frecuentes.
A.C.
