Modernos y estratégicamente ubicados, los cuatro nuevos tomógrafos que la Provincia incorporó a la red de salud pública en los últimos meses permiten diagnósticos más precisos con menor tiempo de exposición a la radiación y sin derivar al paciente a otra institución.

En sólo tres meses pudieron realizarse ya unas 1.000 tomografías en tres hospitales. Los equipos funcionan en los hospitales Lagomaggiore de Ciudad de Mendoza, Schetakow de San Rafael y Perrupato de San Martín. El cuarto se encuentra en la sede central de la Fuesmen y fue inaugurado recientemente.

Los tres tomógrafos que están en los hospitales fueron adquiridos con el pago de KLP, la empresa que opera el casino Cóndor, situado en el Hotel Intercontinental. Tras el pago de la deuda, la recaudación se invirtió en tres áreas del Gobierno. Así, Salud recibió los fondos para comprar los tomógrafos multicorte. Soportan pacientes de hasta 210 kilos y son ultrarrápidos. Ahora, hacer una tomografía de tórax y abdomen demanda 20 segundos, contra los 30 minutos que demoraban los anteriores de corte a corte.

El instalado en San Rafael sirvió para diagnosticar y programar la cirugía de columna de una de las víctimas del accidente vial de la academia de baile, ocurrido en la Cuesta de los Terneros. La transmisión de datos al Hospital Garraham permitió a los profesionales de Buenos Aires contar con toda la información sobre el estado de la niña y saber exactamente lo que tenían que hacer.

Para no irradiar demasiado, se mide el espesor del cuerpo de la persona antes de hacer el estudio y calcula la menor radiación posible. Además, permite estudiar detalladamente estructuras pequeñas, como el oído. Tiene un programa informático específico para analizar las imágenes y las reconstrucciones que se realizan, lo que deriva en una mayor agilidad al atender a los pacientes.