El fenómeno se registró prácticamente a la misma hora y el mismo día que el año pasado, aunque con una franja más acotada y menor intensidad de viento. Sin embargo, el tamaño del granizo fue considerable, llegando a ser similar al de una pelota de ping-pong, seguido luego por una gran cantidad de piedra más pequeña. 

Asi lo escribía el productor Afredo Van Houten en diálogo con FM VIÑAS: ‘las plantaciones sufrieron daños casi totales, especialmente en los cultivos que no contaban con estructuras de protección, si bien las telas antigranizo resistieron adecuadamente, los cuadros descubiertos quedaron prácticamente destruidos’.

Los productores ya venían atravesando un panorama complicado, ya que el año pasado las plantas afectadas no lograron florecer este ciclo, generando una producción reducida: ‘a esto se sumó la helada primaveral, lo que llevó a que algunos agricultores acumulen dos temporadas sin cosecha, se hace muy complejo sostener la actividad’.

‘Las plantas más jóvenes y las más antiguas fueron las más perjudicadas, llegando incluso a secarse o a tener que ser rebajadas, en algunos casos, los productores se vieron obligados a abandonar parcelas completas’.

También se registraron importantes daños en viñedos y parrales, que ya venían con baja producción:‘según estimaciones, el próximo año podrían alcanzar apenas un 20 o 30% de rendimiento, aún realizando trabajos intensivos de recuperación’.

En cuanto al fondo compensador, si bien no se manejan cifras exactas, se estima que la mayoría de los productores medianos de entre 10 y 15 hectáreas se encuentran adheridos al sistema, el cual ha sido clave tras los reiterados eventos climáticos adversos.

Actualmente, se espera que las próximas lluvias ayuden a reducir este problema. Además, al comenzar la fruta a tomar color, disminuye su susceptibilidad al daño. Aun así, algunos productores registran hasta un 15% de fruta afectada.

La situación sigue siendo crítica para el sector, que enfrenta una acumulación de inconvenientes climáticos y económicos, poniendo en jaque la continuidad de muchas explotaciones agrícolas.