Un ilícito se produjo en horas de la mañana de este martes en una vivienda ubicada en calle Bernardo de Irigoyen 645 cuando una ciudadana (57) constató el faltante de $10.000 del interior de su vivienda.
Lo notorio del hecho es que la versión brindada por la damnificada ha contradicho la información policial que nos hicieron llegar desde Comisaría 14°. La ciudadana radicó la denuncia y declaró en la Oficina Fiscal pero el informe proporcionado por la cúpula policial presenta una variedad de diferencias bien marcadas a la versión de la persona que realmente vivió el ilícito.
Cabe destacar que a pesar de las disparidades, el hecho fue judicializado bajo instrucción de la Unidad Fiscal de Comisaría 14°.
VERSIÓN POLICIAL (Sub Comisario Miguel Quiroga a F.M. Viñas):
“A las 10:00h del día de ayer, una mujer denunció que momentos antes atendió a un joven vendedor, mayor de edad, con el fin de comprarle tortas fritas haciéndolo ingresar al comedor de la vivienda. Sobre la mesa se encontraba la suma de $10.000 que en un descuido de la ciudadana el vendedor los sustrajo.
Después de que el masculino se retiró de la propiedad, la víctima constató el faltante del dinero en efectivo.
Personal de Investigaciones trabaja en el hecho donde de acuerdo a los datos aportados por la damnificada ya tendría identificado al delincuente”.
VERSIÓN DE LA VÍCTIMA (Informada a F.M. Viñas):
“Este martes a las 10:00h, me crucé 3 minutos al quiosco de frente a comprar unas naranjas dejando el portón abierto, cosa que nunca hago. Cuando regreso a mi casa entro a mi cocina, guardo las naranjas en la heladera y voy a mi despensa a guardar la bolsa de las compras.
Luego me encuentro a un muchacho en la cochera y le pregunto que qué hacía ahí y me dijo que buscaba a mi hijo a quien lo nombró como Matías, siendo que mi hijo no se llama así. ‘Estoy vendiendo tortitas’ me dijo pero no llevaba nada de lo que supuestamente decía vender.
Entonces corrí hasta el portón me puse entre medio y le dije que no iba a salir si no se abría la campera para corroborar si se llevaba algo. Le advertí que si no hacía lo anterior iba a gritar e iban a venir todos los vecinos a lo que el accede y me ruega que lo dejara salir por lo que me manoteó el portón y salió. A posterior entro a casa y tomo mi celular y lo salí corriendo mientras llamaba al 911. Lo seguí hasta la calle Independencia pero lo perdí de vista.
Cuando entro a mi habitación llevo revuelto los cajones y el placar de donde realmente estaba el dinero ($10.000), no estaba arriba de la mesa como dice la información policial, es decir que mientras yo estaba en mi cocina, él estaba en la habitación”.
