Las licencias de conducir truchas se están propagando como un virus en la provincia y en el sur mendocino subió a 20 el número de causas que se investigan en los juzgados de Instrucción de San Rafael y de Alvear.

Los conductores fueron imputados por pagar y utilizar un instrumento público adulterado, pero hay solo una persona señalada con nombre y apellido por ser el nexo para que lleguen los carnets falsificados.

Se trata de Rolando Gil, un alvearense que es vendedor de seguros y al que la Justicia imputó como partícipe necesario en la utilización de instrumento público adulterado.

Las hipótesis varían según la zona. En San Rafael cobró fuerza la presunción de que las licencias son impresas en ese departamento, aunque no descartan que el proveedor esté instalado en el Gran Mendoza. En Alvear la situación es más clara, los cinco conductores que fueron imputados por circular con un plástico trucho no tuvieron reparos en señalar a Gil como el facilitador y aseguraron que las conseguía en la capital mendocina.

De lo que no tienen duda los investigadores, tanto alvearenses como sanrafaelinos, es de que alguien con acceso al sistema de licencias de conducir montó un próspero negocio.

“A un hombre de 82 años le figuraba 3 años de vigencia cuando no puede ser más de uno. Además, al revisar en el sistema, ese número de licencia no existía”, contó una fuente policial en Alvear.

Por el momento, las causas más avanzadas están en Alvear porque fue identificado el facilitador de los carnets truchos.

►Secuestro de documentación. A los efectivos separados los complican varias pruebas, entre ellas, los documentos que les secuestraron en allanamientos a sus domicilios.

►1.500 precio base. Es el monto que habrían pagado en Alvear quienes no podían conseguir la licencia de manera legal. En el Gran Mendoza cotizaban desde $5.000 dependiendo del “problema” del solicitante.