Esto fue debido a una denuncia erradicada la semana pasada por medio de un vecino donde manifestó que en las casillas del ferrocarril un masculino se dedicaba a la venta de drogas se realizó un allanamiento en dicho lugar.

La medida estuvo a cargo de Investigadores de la División Lucha contra el Narcotráfico de General Alvear, quienes el viernes a las 21 horas aproximadamente se allanó la vivienda donde se secuestraron varios envoltorios con marihuana, cigarrillos armados de la misma sustancia, cajitas con papel para armar cigarrillos, molinillos con resto de marihuana, teléfonos celulares y dinero.

En el lugar se detuvo a un hombre de 28 años a quien trasladaron a la Comisaría 14 donde se le inició una causa por comercio de drogas quedando a disposición del Juzgado Federal de San Rafael a cargo del Dr. Eduardo Puigdéngolas.

A raíz de este allanamiento y a la denuncia de un vecino, en el día de ayer se llevó a cabo una audiencia donde no solo se trató la situación de este joven sino también la de las 3 familias que viven en las casillas de gas. La estación del ferro carril fue ocupada hace años por estas familias que no tenían un lugar para vivir, y donde hoy en día es lo único que tienen. Cosecha, trabajo por horas y aveces como empleados de secaderos, son algunas de las tantas actividades que realizan éstas familias para poder subsitir.

Hace tiempo la municipalidad les pudo colocar la luz y hasta el servicio de agua potable. Laura, hermana de este joven de 28 años detenido, se quedó a cargo de sus 5 hijos, además de criar a su beba de 2 años que atraviesa un problema en la piel.

«Mi hermano no vendía drogas, el era el sustento de nosotros. Gracias a una chica del merendero nosotros salimos adelante. Hoy sus hijos están sufriendo y piden a sus padre. A este vecino le molesta que nosotros vivamos alli, nosotros no tenemos problemas con nadie. La policía se llevó plata que yo había sacado del cajero de la asignación universal de mis hijos y aunque les enseñe el tickets no me la quisieron devolver porque dijeron que era plata que mi hermano tenia por haber vendido drogas. Pueden ir y preguntar y verán que nosotros no somos problematicos, a este vecino le molestaba que nosotros vivamos en las casillas, siempre nos llamo «ocupas» y también le molestaba que mi hermano se juntara con sus amigos, pero no hacían nada malo», expresó Laura Garcia entre llanto y angustia.

A.E