La falta de alimento de unas 8.000 cabezas de ganado es una de las consecuencias que dejaron los incendios. El fuego arrasó con 200.000 hectáreas de pasturas con las que se abastecía a estos animales y a sus crías. Al costo de la recuperación de lo calcinado, los ganaderos tendrán que enfrentar el pago del alquiler de terrenos con forraje y el traslado de los animales.

Guillermo Gutiérrez, integrante de la Cámara de Comercio de General Alvear, explicó que si bien se perdieron animales, “lo que nos preocupa es qué van a comer las vacas, frente a la pérdida de las pasturas”.

Desde la Dirección de Ganadería de la provincia, Néstor Guizzardi, destacó que se asistirá en el alimento para los terneros, ayudando de esta manera para que las madres no requieran tanta comida. Pero esta asistencia solucionará sólo una parte del problema, ya que las vacas adultas están en época de reproducción y necesitan un cuidado especial para la producción ganadera de este año.

“Son unos cien ganaderos los que van a tener que buscar campos para alquilar y llevar a los animales. Esto genera un estrés para el ganado que hace que las vacas no queden embarazadas. Estamos seguros que vamos a tener la mitad de la producción de nuevas cabezas para el año que viene”, analizó Gutiérrez.

El costo del arrendamiento de campos se calcula 3 kilos de novillo por hectárea, más allá de su precio, la preocupación es que va a haber menos producción para pagarlo.

“Lo que estamos pidiendo es créditos blandos para poder arreglar los corrales, donde el costo del alambre es lo más costoso y poder salvar a los animales”, consideró el productor.

Fuente: El Sol

A.C