Pablo Reyes, Director de Desarrollo Social estuvo el día sábado en el programa Puntos de Vista, y habló acerca de la escuela de verano que se viene el próximo 18 de diciembre.
Tal como ocurrió el año pasado, se aproxima la colonia de vacaciones de verano que va a incluir socialmente a todos los niños del departamento, haciendo hincapié en los distritos de Ciudad, Carmensa y Bowen.
“La colonia está pensada para las diversas discapacidades. Por ejemplo, para que personas que no necesiten silla de rueda, puedan jugar al básquet en silla de rueda para generar esa empatía” expresó Reyes.
Y agregó, “se trabaja una mirada de integración real, muchas actividades son compartidas y hay que hacer adaptaciones. Tenemos que generar estos espacios de integración, para que todos juntos puedan hacer las mismas cosas. Tenemos que tener profesores y talleristas para logar efectivamente la integración, integración que el año pasado fue fuerte, y la experiencia fue buena. Lo vemos durante el año cuando se logran múltiples actividades en conjunto. La idea es involucrar a la familia del discapacitado con las demás familias”.
Asimismo, Reyes comentó que todas aquellas personas con discapacidad que vayan a participar de esta colonia de verano inclusiva que iniciará el 18 de diciembre, serán pasadas a buscar por las traffics que cuenta el área de discapacidad.
Además, informó que en el departamento hay aproximadamente 750 personas con discapacidad certificada, sin embargo, destacó que existe un importante número de personas que aún no se han acercado a registrarse en la junta evaluadora.
Hablando de discapacidad y estadísticas, también hicieron referencia al día internacional de las personas con discapacidad que se celebra todos los 3 de Diciembre.
Lo que significa ser discapacitado
La discapacidad es una condición que afecta el nivel de vida de un individuo o de un grupo. El término se usa para definir una deficiencia física o mental, como la discapacidad sensorial, cognitiva o intelectual, la enfermedad mental o varios tipos de enfermedades crónicas.
Las personas con discapacidad, la «minoría más amplia del mundo», suelen tener menos oportunidades económicas, peor acceso a la educación y tasas de pobreza más altas. Eso se debe principalmente a la falta de servicios que les puedan facilitar la vida (como acceso a la información o al transporte) y porque tienen menos recursos para defender sus derechos. A estos obstáculos cotidianos se suman la discriminación social y la falta de legislación adecuada para proteger a los discapacitados.
Las personas con discapacidad son más a menudo víctimas de la violencia:
Los niños discapacitados tienen cuatro veces más posibilidades de ser víctimas de actos violentos, la misma proporción que los adultos con problemas mentales
La ignorancia es en gran parte responsable de la estigmatización y la discriminación que padecen las personas discapacitadas.
Una sociedad incluyente
Está ampliamente demostrado que, una vez eliminados los obstáculos a la integración de las personas discapacitadas, estas pueden participar activa y productivamente a la vida social y económica de sus comunidades. Por ello es necesario eliminar las barreras de la asimilación de los discapacitados a la sociedad.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce que la existencia de estas barreras es un componente esencial de su marginación. La Convención subraya que la discapacidad es un concepto evolutivo «resultado de la interacción de las personas con disfunciones y de problemas de actitud y de entorno que socavan su participación en la sociedad».
La accesibilidad y la inclusión de las personas con discapacidad son derechos fundamentales reconocidos por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidades. Son las condiciones sin las cuales no pueden disfrutar de sus otros derechos. La Convención (artículo 9) pide que las personas con discapacidad puedan llevar una vida independiente y participar de forma activa en el desarrollo de la sociedad. Solicita a los Estados que tomen las medidas apropiadas para darles pleno acceso a la actividad cotidiana y eliminar todos los obstáculos a su integración.
«Transformación hacia una sociedad sostenible y resiliente para todos»
La Agenda 2030 se compromete a «no dejar a nadie atrás». Las personas con discapacidades, como beneficiarios y como agentes de cambio, pueden acelerar el avance hacia un desarrollo inclusivo y sostenible, así como promover unas sociedades resilientes para todos, incluidos los ámbitos de la reducción del riesgo de desastres y la acción humanitaria, además del desarrollo urbano. Es necesario que los gobiernos, las personas con discapacidades y las organizaciones que las representan, las instituciones académicas y el sector privado trabajen en equipo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
