Daniel Scioli pasó finalmente ayer por Mendoza, en una visita fugaz con destino a San Juan por la apretada agenda de campaña, a dos días de la veda electoral y a cinco del balotaje. Apenas media hora se mostró el candidato presidencial del Frente para la Victoria (FPV) en un caótico y desorganizado acto montado en exclusiva por la ANSES en el megacomplejo de las torres aún en construcción del Procrear de Ciudad.
Cuatro minutos medidos por reloj fue lo que duró el discurso de Scioli a los presentes, en el que prometió para Mendoza progreso, la continuidad del actual plan de viviendas kirchnerista, una política a favor de los trabajadores, esquivar el ajuste, eliminar ganancias a los que cobran menos de $30.000, pagar el 82% móvil, hacerse cargo del vino excedente que hunde el precio de la actividad y relanzar el turismo.
También prometió un aumento automático de la coparticipación federal para la provincia y la eliminación de las retenciones a las economías regionales.
Lo hizo ante poco más de 1.000 militantes y obreros de las torres del Procrear convocados al complejo, donde la idea inicial era que Scioli lo recorriera pero terminó siendo un entrar y salir para dar su discurso y saludar a duras penas a cientos de militantes fuera de control que querían abrazarlo, tocarlo, fotografiarse con él, y que la custodia del candidato y el propio Scioli sufrieron más de la cuenta.
Durante su breve arenga a quienes lo esperaron más de tres horas, no desaprovechó la oportunidad para volver a pegarle a Mauricio Macri, de quien dijo que “es el ajuste”, contrastando que “nosotros somos el no a la lógica del mercado”. También afirmó que “Mendoza tiene un lugar especial en mi agenda”.
