Es tradicional en muchas familias de nuestra provincia preparar, en esta época, conservas caseras. Son ricas y con el sabor “de lo hecho en casa”. Sin embargo, es importante elaborarlas siguiendo procedimientos establecidos para que el producto final sea seguro y de la mayor calidad.
Para esto se recomienda:
Elegir alimentos frescos y en buen estado.
Las verduras o frutas seleccionadas no deben presentar golpes, ni magulladuras y los tamaños deben ser similares.
Los productos no deben estar ni muy verdes (al conservarlos pierden todo el sabor) ni muy maduros (se rompen y se desarman).
Mantener la higiene al preparar las conservas. Lavarse cuidadosamente las manos y atarse o cubrir el cabello. La mesada y tabla de cortar tienen que estar higienizadas.
Los utensilios limpios, bien enjuagados y escurridos. Esterilizar frascos, coladores, embudos y otros elementos hirviéndolos en agua 15 minutos. En el caso de los frascos, colocarlos boca abajo.
Retirar los frascos sujetándolos, sin tocar el interior.
Es aconsejable elaborar de forma casera sólo conservas de frutas frescas y de tomate, que tienen una acidez alta que inhibe la multiplicación de los microorganismos.
Una vez abierto el frasco, colocar el contenido en un recipiente con tapa en la heladera y consumir dentro de los tres días.
No comprar conservas en la vía pública. Tampoco aquellas que no presenten etiquetas completas con datos del elaborador, contenido y fecha de vencimiento, entre otros.
No adquirir latas hinchadas, con óxido, abolladas o que presenten pérdidas.
Guardarlas en sitio fresco.
Verificar siempre las fechas de elaboración y vencimiento.
Para freezer, colocar el contenido en bolsas o recipientes apropiados.
A.C
