Finalizadas las vacaciones de verano y ejecutados los aumentos de servicios regulados de la tarifa eléctrica y el alza en los precios de las naftas, la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de la Provincia, relevó los datos del Índice de Precios del Consumidor para enero de 2018. A excepción de los servicios y productos regulados, los precios no han tenido grandes variaciones respecto del comportamiento que venía desarrollando los meses previos.

Facundo Biffi,  titular de la DEIE, diferenció tres categorizaciones que presentan los datos de inflación: inflación núcleo, inflación de regulados e inflación de estacionales.

Los rubros Transporte y Comunicaciones y  Vivienda y Servicios Básicos fueron los que mayor incidencia marcaron el mes pasado pero que no se verán reflejados en el IPC de febrero, manifestado principalmente por los aumentos del GNC, gasoil, naftas y servicios de internet, y por los incrementos regulados de las tarifas eléctricas, que incidieron 2,3% del total.

Alimentos y Bebidas tuvo un aumento leve que incidió en un 0,5% del total del IPC, expuesto en primera instancia por los aumentos de harinas y panificados, lácteos y alimentos consumidos fuera del hogar, explicado por las actividades de recreación propias de la época de vacaciones.

En concreto, la variación de enero fue de 3,7% explicadas en  2,3% por Viviendas y Servicios Básicos y por el Transporte, mientras que el margen restante puede atribuirse a la llamada “inflación núcleo”, compuesta por rubros como Alimentos y Bebidas, e Indumentaria, entre otros.

Como se tiene previsto, desde la DEIE explican que si bien para enero se esperaban algunas variaciones de incremento, a partir de febrero se prevé que no se registren aumentos considerables. Por lo tanto, que la inflación mensual retome la senda que se venía registrando antes de los aumentos regulados y estacionales.

A.C