Generalmente los platos que se preparan en las fiestas son abundantes y se realizan con gran anticipación. Por eso, luego de disfrutar de la cena es habitual que sobre una gran cantidad de comida. En estos casos, es necesario refrigerar rápidamente estos platos ya que pueden constituir un riesgo.

Para enfriarlos, se puede hacer correr agua de la canilla por encima de la olla o dejar a la intemperie durante media hora. En el caso de que se piensen consumir en 24 o 48 hs se deberán guardar en la heladera; pero si se consumirán en más tiempo, se deberán conservar en el freezer.

El sobrante de carne, verduras y otros alimentos se deberá almacenar en envases herméticos en la heladera durante un máximo de tres o cuatro días. Si el recipiente es poco profundo, la refrigeración se producirá de forma más rápida y, por tanto, más segura. También, es aconsejable anotar la fecha en el envase para garantizar que las comidas no se almacenen durante mucho tiempo.

En conclusión, cuidémonos y cuidemos a nuestros seres queridos. Permitámonos disfrutar sin sobresaltos, adoptando las prácticas necesarias recomendadas por el Senasa para llevar inocuidad y calidad hacia nuestras mesas en estas fiestas y siempre.