El joven deportista alvearense Fausto Sosa, de tan solo 14 años, fue convocado a la preselección nacional de handball categoría menores, un logro que enorgullece a toda la comunidad deportiva del departamento de General Alvear.

En diálogo con FM VIÑAS, el director de Deportes, Alberto Gómez, expresó su emoción por la noticia: “Estamos muy felices porque no es algo que ocurra todos los días. Fausto es un deportista que se ha formado desde las etapas iniciales en la Dirección de Deportes, lo que demuestra que el trabajo que venimos haciendo da sus frutos”.

Gómez destacó también la importancia que tienen los torneos nacionales que se realizan en el departamento y la participación del municipio en la Liga Sureña de Handball: “Estos eventos no solo motivan a los chicos, sino que les dan visibilidad. Hoy tenemos a Fausto, pero nuestra idea es que dentro de un año tengamos a tres o cuatro jóvenes más en instancias similares. Este tipo de logros contagian y motivan a muchos otros chicos”.

Por su parte, el protagonista de la jornada, Fausto Sosa, relató cómo recibió la convocatoria: “La noticia me llegó hace tres días. Me dijeron que quedé preseleccionado dentro de un grupo de 40 chicos. Me vieron jugar en los torneos nacionales que se hicieron acá y también por unos videos que mandamos”.

Fausto juega de lateral central o extremo, comenzó a los 5 años y hoy es una de las promesas del handball tanto local como provincial. Forma parte del equipo de la Liga Sureña, donde ya ha cosechado importantes logros: “Nos está yendo muy bien, salimos campeones en la clausura con mi papá y otros profes como Carlos Gatica y Julio Pacheco”.

Sobre sus próximos pasos, el joven desportita contó que debe viajar a Buenos Aires, específicamente al Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD) en Olavarría, donde participará de tres días de entrenamientos con la preselección. Su referente en el deporte es Diego Simonet, figura de la selección argentina: “Mi sueño es llegar algún día a jugar en la selección argentina. Ese es mi mayor objetivo”.

El caso de Fausto es un ejemplo del impacto que puede tener el deporte comunitario bien organizado. Su historia motiva a otros jóvenes a seguir entrenando con pasión y demuestra que desde el interior del país también pueden surgir grandes talentos nacionales.