Lo primero que debemos distinguir es que la sentencia del 1 de diciembre de 2017, no anula aquel célebre laudo del año 1987, lo complementa. Esta vez obligando a las partes a la conformación de la Comisión Interprovincial del Atuel Inferior, cuestión que Mendoza siempre miro de reojo, y mandando a las partes a abandonar la pelea y que en conjunto elaboren un plan de obras serio y ambicioso para superar las diferencias históricas con el aporte de la Nación y de las y de las provincias intervinientes. Incorpora un solo punto discutible, la obligación de dotar al Rio de un caudal mínimo que llegue a la Pampa en no más de 30 días lo que es a todas luces de “cumplimiento imposible” por varias e innumerables razones.

Primero por la época del año donde el requerimiento hídrico está en su máxima demanda y la oferta del recurso por lo tanto es nula, sumado a la imposibilidad absoluta que por el cauce natural del rio pueda discurrir una sola gota de agua. Harían falta innumerables metros cúbicos para lograr que el agua fluya naturalmente aunque sea hasta el límite con La Pampa y por lo tanto ratifica la postura de Mendoza, el problema no es de voluntad sino de escases del recurso hídrico.

Los dos hemos ganado y los dos hemos perdidos, La Pampa si se quiere gana por la conformación del CIAI (comité interprovincial del Atuel Inferior) y Mendoza si se quiere gana con la ratificación de la Sentencia de 1987 la que garantiza el riego para 75761Ha. Y que advirtiendo la crisis ya histórica del sector agrícola del Oasis sur hace pensar a duras penas estemos cerca del 50% de esa superficie.

Lo que si debemos hacer es imputarnos la MORA. Este conflicto debería estar solucionado hace tiempo si sus dirigentes e instituciones hubieran actuado con madures dejando de lado intereses y coyuntura política. Existió un acuerdo en el año 2008 que desde mi punto de vista era verdaderamente superador. Lo firmaron las Provincias intervinientes en conjunto con la Nación, debía ser ratificado por cada una de las legislaturas y Mendoza no lo hizo. El financiamiento era conjunto pero las obras principales las realizaba la Nación. Se hablaba de Portezuelo del Viento y de obras impensadas con recursos provinciales. Pasaron de aquella discusión ya casi 10 años y estamos a foja cero. Ojala la historia no se repita.

Concejal por General Alvear Partido Demócrata Dr Ramiro Zaragoza