La propuesta de Cambiemos en materia de vivienda gira sobre cuatro ejes esenciales: urbanizar villas y construir viviendas sociales; entregar 750.000 escrituras para quienes no tienen el título de sus casas; otorgar 1.000.000 de créditos hipotecarios con cuotas similares a las de un alquiler, y dotar con servicios a cada vivienda.
La meta es que cada argentino y cada familia argentina tengan una casa o un departamento donde vivir con seguridad, paz y dignidad; que sean dueños de sus hogares y que éstos formen parte del patrimonio familiar para que queden en manos de sus hijos, y que cada hogar cuente con servicios básicos de agua potable, cloacas, energía eléctrica y conexión de gas.
Uno de los objetivos es lanzar un millón de créditos hipotecarios a 30 años con fondos de la ANSES, cuya cuota mensual será parecida a la de un alquiler.
Otro es poner en marcha un programa de escrituras para la gente que tiene su casa pero no tiene la escritura oficial, una situación que estaría afectando a casi un millón de familias en todo el país y que data de años y hasta décadas.
“Vamos a relajar las normas para darles las escrituras a esas familias y vamos a llevar los escribanos directamente a sus barrios, para que el trámite sea lo más fácil posible. Nos proponemos entregar 750.000 escrituras en cuatro años. Va a ser una de las mayores transferencias de riqueza de la historia argentina”, afirma el proyecto.
En tercer lugar hace hincapié en urbanizar 100 villas y asentamientos por año durante dos períodos de gobierno, con lo cual se llegará a un total de 800 asentamientos, algo menos de la mitad de los que existen actualmente, lo cual beneficiaría en ese tiempo a unas 240.000 familias.
Se finalizarán las 208.379 viviendas prometidas (pero no terminadas) por el gobierno actual y se construirán 100.000 viviendas nuevas por año.
También se terminarán las 127.018 remodelaciones y mejoras en proceso y se lanzará un nuevo programa de mejoras para brindar 170.000 soluciones en el lapso de un mandato.
