El rechazo unánime del ítem aula y un cuarto intermedio hasta el martes o miércoles en espera de que en el próximo encuentro paritario llamado para el lunes 22 el Gobierno provincial oferte algo diferente a lo ya expresado fueron el mandato generalizado de los plenarios departamentales realizados por el SUTE.

La pausa antes de decidir el rumbo a seguir es fruto también del brusco giro que tuvo este viernes la negociación salarial a nivel nacional, porque desde el Gobierno desmintieron que se fuera a dar un aumento del 40% y a la vez se pidió que cada provincia avance con su paritaria.
Este cambio de escenario fue tomado en cuenta por los delegados de las escuelas en cada plenario departamental, por lo que quedó entre las alternativas planteadas para votar en el encuentro provincial del jueves 25 un paro para el día 29 de febrero, con movilización. Otros más duros pidieron directamente no iniciar las clases con una huelga por tiempo indeterminado.

Adrían Mateluna, secretario general del SUTE, estuvo todo el día de ayer explicando por qué no quieren los docentes la incorporación del ítem aula como ya se había dicho en las negociaciones paritarias formales que se llevan adelante en la

¿Qué es el ítem aula?

El ítem aula funcionaría de forma muy similar al concepto del presentismo, por eso algunos lo llaman «doble presentismo».

Actualmente, si un docente falta un día se descuenta el presentismo un tercio; si falta dos días, dos tercios, y si ya falta tres días se descuenta de forma completa. Como el porcentaje es 10% sobre el código 001, para un maestro de grado suma alrededor de $250.

Ahora bien, si el ítem aula se incorpora al salario, al faltar una sola vez el docente pierde $1.300 en primaria y $2.600 en secundaria.

Es decir, en este caso, si falta una vez pierde el presentismo corriente más ítem aula. Pero además, al no ser parte del básico conformado que sirve para calcular antigüedad, zona, pago de función jerárquica, albergue, etcétera, es considerado un incremento en negro, porque no es bonificable.

Sí es remunerativo, ya que el Gobierno pagaría las obligaciones patronales, pero no engruesa el resto de los Ítems que hacen al salario de bolsillo del docente.

Fuente: Uno San Rafael