Un hombre de San Rafael fue contratado por el propietario de un campo de la zona para arreglar el molino de la estancia. Sin embargo, ocurrió algo inesperado.
Según alertaron otros empleados del campo, este hombre robó y faenó un ternero.
La vivada criolla estuvo presente, ya que el ladrón eligió los mejores cortes de carne y el desperdicio junto con el cuero los enterró en el mismo campo.
El propietario, frente a la insólita noticia, dio aviso a los efectivos de la Comisaría N°14, quienes inmediatamente comenzaron a trabajar hasta que dieron con la camioneta en la que viajaba este sujeto.
El hombre quedó detenido, y la carne y los cuchillos confiscados.
