La problemática por la actual Ley de Alquileres es una realidad cada vez más evidente para todos los argentinos. Muchos propietarios han preferido retirar los inmuebles del mercado, por lo que hay menos opciones (y cada vez más caras) para alquilar
La Ley de Alquileres prevé un plazo mínimo de 3 años para los contratos de alquiler de inmueble cualquier a sea su destino (habitacional o comercial), si las partes establecen un plazo menor a éste se lo considera celebrado por el plazo mínimo legal de 3 años.
Ricardo “Cacho” Di Rosso de DI ROSSO INMOBILIARIA, en contacto con F.M VIÑAS, expresó “La realidad es que hubo una fuerte presión de distintas agrupaciones de inquilinos y hoy el país está pagando por las cosas que se hicieron mal, por lo tanto las personas del sector han pedido la derogación de esa ley”.
A consideración de Di Rosso, la ley no solo es mala sino que también “ha suprimido artículos del Código Civil anterior, hoy derogar la ley no es suficiente porque simultáneamente se debe volver a poner en el tablero el sistema tradicional”.
Posterior a la promulgación de la cuestionada ley, Argentina comenzó a sufrir una gran inflación que no fue contemplada. “Hay que dejar que las partes arreglen sus cosas y no poner normas que las perjudiquen porque hoy esta ley molesta a todos los implicados”.
La ley permite realizar aumentos en la cuota de alquiler después de un año, lo que afecta fuertemente al bolsillo del locatario y deja al locador por detrás del índice inflacionario. “Los alquileres que comenzaron el 1 de julio del 2022 se van a actualizar con el 104%, para el que paga es un impacto terreible y al propietario no le sirve”, explicó Ricardo Di Rosso y agregó “la falta de expectativa ha hecho que las personas comiencen a retirar los inmuebles del mercado”.
En lugares como San Rafael han optado por el alquiler diario. La ley permite aplicar plazos de hasta 3 meses, ante un ambiente inflacionario sumado a la presencia de atractivos turísticos, esto parece ser una »solución». “Cuando no hay regulaciones que se adaptan a lo que la gente necesita se empiezan a buscar atajos para poder protegerse”, señaló Di Rosso.
Otra »solución» son los arreglos individuales entre las partes. “Siempre que hay personas confiables se opta por eso, esto indica que no es necesario poner tantas pautas en los contratos”, sostuvo el empresario.
