El delincuente estaba robando un estéreo cuando se encontró con el propietario del auto y se llevó la sorpresa de su vida.

 

El curioso incidente ocurrió en la noche del sábado en el barrio Soeva. El ladrón se enfocó en el estéreo de un auto que estaba estacionado frente a una vivienda y poco le importó si hacía ruido o sus movimientos podían alertar a los vecinos.

 

Mientras estaba encarnizado tratando de arrancar el estéreo, el dueño del vehículo no pasó por alto los ruidos que provenían de la calle y salió para ver que ocurría. Cuando abrió la puerta se encontró con el desconocido y la primera reacción fue gritarle, desde lejos nomás, para que el sujeto desistiera y se fuera.

 

Por supuesto, al joven de 20 años poco le importó que lo estuvieran mirando cara a cara y lo mandó a ese lugar tan popular con mal olor al tiempo que le lanzaba una catarata de improperios, después siguió con su tarea con total tranquilidad.

 

Pero lo que nunca cruzó por la cabeza del delincuente es que toda acción tiene una reacción.

 

El hombre abandonó ese papel de víctima dócil y sumisa que mostraba parado en el pórtico de la casa y se abalanzó sobre el malhechor. El propietario del vehículo lo sacó a los tirones y cuando el ladrón intentó golpearlo, esa persona al que había tildado de “viejito” porque pasaba largamente los cuarenta le demostró que estaba en muy buena forma.

 

Al final, el delincuente sintió alivio al ver las balizas y escuchar las sirenas de los móviles policiales.

 

Ambos fueron trasladados a la sede de la Comisaría 14 en Alvear, el dueño del automóvil radicó la denuncia y al joven ladrón le iniciaron una causa por hurto y agresión.

FUENTE: UNOSanRafael