El incendio en una finca abandonada, cinco kilómetros al sur de Alvear por la ruta nacional 143 comenzó minutos antes de las dos de la tarde. En principio ardían pastizales secos y cañaverales pero el viento se encargó de darle un tono dramático al siniestro.

 

Las llamas avanzaron hacia propiedades lindantes y se acercaron temerariamente a las casas que estaban en las inmediaciones.

 

Una de ellas fue la vivienda de Gabriel. La mujer con su hija tomaron lo que tenían a mano para intentar detener el avance del fuego.

 

La mujer se abalanzó con una pala mientras la pequeña humedecía trapos que luego los azotaba contra las llamas. Entre ambas y la colaboración de un curioso que se sumó al combate pudieron apaciguar el peligro desviando el fuego hacia un descampado.

 

“Se agarró el cañaveral a la orilla del desagüe pero se vino para acá y estoy sola con la nena y me dio mucho miedo que se agarrara la casa”, contó la mujer que después de respirar un poco de aire puro dejó salir la bronca que sentía por la demora en llegar de los bomberos “llamé hace más de media hora y no aparecen”, dijo mientras todavía esperaba que llegara la autobomba en su ayuda.

 

Al cabo de algunos minutos el personal de la delegación alvearense de Bomberos arribó a la propiedad de Gabriela y continuó la lucha contra las llamas que se propagan entre las fincas vecinas consumiendo todo a su paso.

FUENTE: UNOSanRafael