Con una gran actuación del equipo de Cesar Araya, Andes le ganó 6 a 1 al Naranja en La Coqueta de la Diagonal Jorge Simón.

Una maquinita ha sido este conjunto que venía golpeado producto del descenso del Federal B. Marcos Lucero, Marino Díaz en dos oportunidades, Daniel Cabañas, Cristian Farías y Tomas Lucero marcaron para el dueño de casa, mientras que Fabricio Demaria descontó para la visita.

Desde el arranque del partido, Andes se mostró mucho más metido en el juego que su rival y comenzó a hacer pesar la jerarquía de sus jugadores sobre el equipo de Omar Freire.

Utilizando el ancho de la cancha y distribuyendo el balón con criterio, la apertura del marcador sería por intermedio de Marcos Lucero, quien recibió una pelota en el área chica y con una impecable chilena le rompió el arco al arquero Montanaro.

Antes de los 15´, el local volvería a adelantarse en el marcador. Marino Díaz sacó un preciso remate desde afuera del área y la pelota ingresó pegada al palo derecho.

andes2

Bowen, que intentaba adelantar sus líneas, comenzó a tomarle la mano al encuentro y logró por momentos inquietar a la última línea de Andes.

En un avance del Naranja por el sector derecho, Demaria tomó el balón cerca del punto penal y con un derechazo se la colocó al segundo palo a Barroso que no pudo hacer nada.

A partir de allí parecía arrancar otro partido. Sin embargo, antes del final de la primera etapa, una linda jugada colectiva entre Elio López y Díaz, derivó en el tercero de Andes convertido por este último.

En la parte final, los hombres de Araya se florearon ante su gente y le sacaron una sonrisa a sus hinchas.

El cuarto de la tarde fue producto de una avivada de Cabañas, que apuró al arquerito Montanaro y le cedió el tanto al ex Independiente Rivadavia.

Sin poder hacer demasiado, los de este departamental intentaron aguantar los embates de Andes, pero el local no aflojaba su marcha y llegaría al quinto por obra y gracia de Cristian Farías.

El sexto y definitivo lo marcó Tomas Lucero, tras un contragolpe fatal de Andes que agarró mal parada a la defensa de Bowen.

Juan Pablo Navío