El próximo martes 8 se celebra la fecha mundial de esta enfermedad. Saber cómo detectarla y qué hacer si se contrae, son factores claves.

La Fibrosis Quística es una enfermedad genética muy frecuente que afecta principalmente los pulmones y el sistema digestivo, haciendo más vulnerable a los niños a enfermedades respiratorias y mala progresión de peso. Es producida por la mutación de un gen y afecta los pulmones, páncreas, hígado e intestino. Los enfermos tienen una alta concentración de sal en el sudor y se caracteriza por un moco espeso que bloquea las vías respiratorias más pequeñas.

Es importante que al nacer se le realice TIR (prueba de extracción de sangre del talón). En caso que el niño presente tos crónica, no aumente bien de peso, posea bronquitis a repetición, diarreas malolientes, sabor salado al besarlo, se debe realizar test del sudor lo antes posible.

D.I.