Leonardo Yapur, director de la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial, señaló que para llegar al proyecto que fue aprobado se trabajó en cuatro pilares.
El primero de ellos, la capacitación. Así, la educación vial será incluida como una asignatura, que los alumnos deberán aprobar, en todos los niveles de la enseñanza formal de la provincia y en los programas de educación no formal.
El segundo, el control. Para incrementar la cantidad de agentes de tránsito en las calles y rutas, todos los municipios deberán tener su propio cuerpo de inspectores que intervendrá en los accidentes con y sin lesionados (excepto en los que haya víctimas fatales).
También tendrán que tener juzgados administrativos municipales. Para implementar ambos tendrán un plazo de un año y se destinará a ello los fondos recaudados en cada departamento por el Ministerio de Seguridad en concepto de multas por infracciones viales.
Yapur señaló que otro de los ejes es el endurecimiento de las penas, al punto de llegar a la inhabilitación para conducir por un plazo determinado.
Cumplido este tiempo, la persona debe ir a una academia y rendir el examen como la primera vez. Asimismo, se sumó el trabajo comunitario como una sanción accesoria a la multa.
El cuarto de estos pilares fue la resolución más rápida de los casos de accidentes e infracciones. De ahí que se fijara que las audiencias para escuchar a las partes y evaluar las pruebas serán orales, y que el juez vial deberá decidir en forma inmediata.
