El Presidente de la Federación Agraria Argentina fue crítico con las medidas del gobierno nacional para intentar bajar el precio de la carne, que decidieron arbitrariamente. Considera que son insuficientes, perjudicarán a los pequeños productores y no beneficiarán a los consumidores.
En diálogo con Puntos de Vista, de FM VIÑAS, Carlos Achetoni criticó las nuevas resoluciones del gobierno nacional para contener la suba de precios en el sector ganadero. «Es lamentable porque habíamos solicitado reunirnos para consensuar las medidas y no fue así. Después nos las explicaron pero siempre quedan dudas fuertes», opinó el productor sobre la falta del diálogo, y aseguró: «Hasta el mismo presidente nos había dicho previamente que no se iban a tomar medidas sin consultarnos».
Por eso es que el Presidente de la Federación Agraria Argentina manifestó: «El gobierno está buscando un enemigo para distraer un problema real como es la pandemia. La Secretaria (Paula Español, de Comercio Interior) dijo que a ella no le va a temblar el pulso, y a nosotros tampoco nos va a temblar si tenemos que tomar medidas de fuerza. Si nos siguen buscando, nos van a encontrar”. Y en ese sentido, apuntó en general contra la politización de la pandemia: «Siento vergüenza ajena por la clase política en general».
En cuanto al impacto de la medida, afirmó: «Es difícil de detectar la intención de generar el cierre de exportación de carnes. Es el mismo sistema de que se aplicó en 2006 y terminó reduciendo el plantel de ganado, cerraron más de 100 frigoríficos, 12.000 empleados se quedaron sin trabajo y muchos pequeños productores sufrieron impacto fuerte. En Mendoza implicó que una vaca valiera menos que un par de botas».
Y debido a los antecedentes anticipó: «Hacen favoritismo hacia los exportadores, dejan por debajo de los precios de costos a los productores más chicos, provocando concentración del mercado». Debido a esta consecuencia que tendrá, aseguró: «Si uno analiza quienes aplauden esta medida son los grandes frigoríficos concentradores y exportadores. Son los que van a ser beneficiados exportando a precio internacional y comprando a un precio alicaído a nivel nacional».
En cuanto al consumo interno, Achetoni sostuvo que tampoco habrá beneficio para el consumidor final. «Estoy seguro que bajando los precios del animal en pie, en la góndola no se va a sentir y, en el mediano plazo, va a tener efectos nocivos, se pierden cabezas de ganado y habrá menor oferta de carne. Y suponiendo que baja $10 el kilo, en un corte de $700 va a ser insignificante. Ya se hizo en el pasado y no funcionó. No se puede repetir la receta y esperar que funcione distinto», explicó.
Por último, para intentar solucionar de forma genuina el aumento de precio de la carne vacuna que achaca al consumidor, dejó en claro su propuesta: «Hay mucha gente sin trabajo, con jubilación mínima y nosotros les llevamos al Ministro de Desarrollo y al Presidente, la idea de que se les reintegre el IVA de los productos esenciales, porque la reducción es mucho más importante de lo que puedan corregir bajándonos el precio a nosotros». Además, aseguró que sin un control de la inflación, para los productores es imposible mantener precios bajos debido a los costos de producción.
Comercialización en trozos.
En medio de la crítica a las nuevas medidas del gobierno, apoyó la decisión de que no se comercialice más en media res. «El troceo es algo que se tenía que tomar, para que el empleado no esté llevando tantos kilos en su humanidad, sino que lleve trozos que no superen los 30-32 kilos. Y por otro lado, permite el direccionamiento, ya sea nacional o internacional, y hacer mayor hincapié en estímulo a la producción de vientres, de terminación de novillos más pesados para que haya carne en igualdad en cantidad de cabezas», concluyó.
•L.A.
