Grecia vuelve a amenazar a Argentina con su durazno enlatado y una maniobra de moda: la triangulación comercial, en este caso vía Paraguay donde paga menos arancel de importación.
La principal razón radica en el precio final. Mientras los exportadores helénicos colocan la caja de 12 unidades entre los U$S 17 y U$S 18, desde Argentina el producto llega a U$S 21, lo que los industriales justifican en el alto costo del flete interno, entre otros factores.
Así ingresa al circuito informal argentino a un precio U$S 4 más barato, y con ventaja en el mercado brasileño, principal destino del producto nacional.
Paraguay mantiene un listado de preferencias de hasta 100 productos a los que aplica un gravamen diferencial del 14%, como a la fruta envasada de Grecia, el producto paga 14% de arancel contra el 35% que aplica Mercosur a los productos extra zona. Así ingresa al Norte de nuestro país y también a Brasil y Bolivia.
Desde el sector agroindustrial advierten un efecto perjudicial por doble vía. “Una directa, por la eventual competencia desleal por precio en el mercado argentino, y por otra parte, indirectamente en Brasil, porque en esas condiciones nos quita posibilidad de posicionar nuestros productos allá”, advierte el presidente de Cafim (Cámara de la Fruta Industrializada de Mendoza), Raúl Giordano.
Fuente: Diario Los Andes.
