El UPD (Ultimo Primer Día), es una costumbre que comenzó a practicarse no hace mucho en las escuelas secundarias por alumnos del último año de cursada. La celebración despierta polémica y preocupación por el consumo de alcohol y el estado en el que algunos chicos llegan a la escuela.
La idea del festejo consiste en reunirse, disfrazarse, llevar aerosoles con espuma y cotillón, pintarse la cara y pasar la noche en vela para llegar a la escuela el Primer Último Día de clase sin dormir.
El rito se convirtió en un problema cuando los chicos comenzaron a consumir alcohol, a realizar actos de vandalismo en las casas vecinas, cortar calles y a tirar pirotecnia en plazas y parques, lo que trajo aparejada una serie de quejas del resto de la comunidad.
En los últimos años, los municipios se involucraron para impedir que se desaten disturbios en la vía pública.
En muchas escuelas no los dejar ingresar a los establecimientos, por el estado de ebriedad en el que se encuentran y por los desmanes que causan.
A.C
