El Pehuenche estuvo en boca de todos en la semana que finalizó. El cierre de Cristo Redentor por los aludes sobre la ruta 7 obligó a muchos automovilistas a intentar cruzar la cordillera por el flamante paso sureño, gran parte de los cuales lo conocieron por primera vez.

La ruta del lado argentino se encuentra casi toda asfaltada, con un buen pavimento y pendientes suaves y con muchos robustos muros de piedra y cemento para contener los deslizamientos de piedra, tierra y nieve. También se han suavizado las curvas para hacer más segura la conducción.

Solamente le restan asfaltar alrededor de 16 kilómetros en el tramo cercano al límite. De todos modos los obreros y máquinas de la empresa Chediak, a cargo de la obra, trabajaban a buen ritmo, pese a que deben convivir con el tránsito vehicular, que en los últimos días se incrementó notablemente.

Además, esos tramos sin pavimento están bien consolidados y se pueden atravesar con autos comunes. Según las estimaciones de Vialidad Nacional, se espera terminar esa obra en abril, después faltaría hacer las demarcaciones en ese y otros tramos del camino, además de colocar la señalización.

También resta terminar de construir la rotonda que conecta el Pehuenche con la ruta 40, dos puentes y unos dos kilómetros de asfalto en el ingreso (hasta Bardas Blancas). Ese trabajo está a cargo de la empresa que debe pavimentar la 40 y ya debería haberlo hecho.

fUENTE: uno san rafael