El año pasado fue uno de los más complejos para la vitivinicultura del Sur provincial, ya que registró la cosecha más baja de los últimos 50 años, incluso por debajo de los números de 2016, que había sido un año terrible por las contingencias climáticas y problemas de humedad.

Las primeras estimaciones del Instituto Nacional de Vitivinicultura muestran que la situación de este 2018 será un poco mejor, y la cosecha para San Rafael y General Alvear se calcula en un 38% por encima de la última temporada.

Es que los números de 2017 cerraron con apenas 866.568 quintales de uva entre ambos departamentos, mientras que la primera previsión del INV asegura que la vendimia actual estará entre los 1,1 y 1,2 millones de quintales.

Lo cierto es que se espera una importantísima recuperación, ya que hace dos temporadas que el Sur provincial no superaba el millón de quintales.

Es que esta temporada el clima ha sido más benévolo con los productores y no fueron tan castigados por las lluvias, el granizo o las heladas. De esta manera, la cosecha se va a “normalizar” hacia los valores históricos de los últimos años.

Ahora resta saber qué sucederá con los precios de la uva pagados al productor, que es una situación que tiene a la espera a los viñateros.

A.C