Hoy miércoles venció el plazo sin haber llegado a un acuerdo. Mendoza y La Pampa tendrán que esperar a lo que decida el máximo tribunal nacional sobre el caudal mínimo fluvioecológico que deberá existir de ahora en más en el río Atuel para recomponer el ecosistema. Todo indica que el resultado final estará más cerca del reclamo vecino, pero para eso habrá que aguardar nuevos estudios.
Sobre la mesa se pusieron dos claras posturas, muy disímiles: Mendoza propuso 1,3 metros cúbicos fijos por segundo, mientras que La Pampa, un mínimo de 4,5m3/seg.
“Al no haber acuerdo, cada parte se libera, y es posible ahora que la Corte pida fijar un caudal a un organismo especializado. Pero, la discusión no es sólo eso: hay que ver cuándo hay que llegar a lo que se disponga y de qué manera”, expresó a El Sol, el ministro de Gobierno, Dalmiro Garay, quien indicó que Mendoza puede entregar rápido el 1,3m3/seg de manera permanente pero que se complicaría si exigen más caudal sin infraestructura hídrica.
“Según nuestros estudios se hizo un promedio, pero se puede llegar hasta 3m3/seg por lo que hay que monitorear y ver qué se necesita, Sin embargo en este escenario, sin obras, Mendoza dejaría secas 3.000 hectáreas. Sin obras es un problema, habrá un nuevo conflicto social”, alertó el funcionario.
Los productores de General Alvear y San Rafael están preocupados y llevan varias manifestaciones en defensa del agua para la producción local. Para Javier López, tercera generación de productores del Sur mendocino y miembro de la Cámara de Comercio, Industria y Ganadería de General Alvear, dijo que no hay recurso para repartir.
“El Atuel es un río escaso y seguimos en emergencia hídrica. Si la Justicia les da la razón, la lucha va a continuar y seguirán postergados porque la solución es técnica y política”, expresó López.
