Durante la tarde del jueves, una fuerte tormenta azotó nuestro departamento cargada de lluvia y vientos.

Se estima que las ráfagas superaron los 70 km/h, provocando una masiva caída de árboles y ramas a lo largo y ancho del departamento. Como consecuencia de estas caídas, varios tendidos eléctricos también cedieron dejando a varios barrios sin energía eléctrica.

Estas situaciones obligaron al personal de Defensa Civil a realizar una tala de emergencia de arboles por prevención a que siguiera cayendo arboles, mientras que personal  de CECSAGAL se abocaba a tratar de restaurar los servicios eléctricos y reparar los tendidos.

Luego de las fuertes ráfagas, llegó la lluvia.

Hasta el momento no se han registrado heridos ni daños materiales de relevancia.