El notable crecimiento del Turismo Carretera, una de las categorías más populares del país, comienza a encender señales de alerta entre pilotos, dirigentes y fanáticos del automovilismo.

En un contexto donde el parque automotor supera ampliamente los 50 vehículos por competencia, surgen cada vez más cuestionamientos sobre la viabilidad de sostener este nivel de participación en circuitos que no fueron diseñados para tal magnitud.

Alberto de Antonio empresario local y ex periodista deportivo habló acerca de la problemática: ‘hoy resulta prácticamente imposible poner esa cantidad de autos en pista sin que haya consecuencias, en cada carrera se registran entre 7 y 10 choques, una cifra que no solo desluce el espectáculo, sino que impacta de lleno en los costos para los equipos’.

Competir en estas categorías implica inversiones millonarias, y cada accidente representa un golpe económico difícil de sostener: ‘hay pilotos que ya están planteando no presentarse si no se reduce la cantidad de autos’, señaló.

La alta demanda de participación, sumada a la masiva convocatoria de público y el seguimiento televisivo, empuja a mantener e incluso ampliar el número de competidores.

Si bien las condiciones de seguridad han evolucionado notablemente reduciendo al mínimo las consecuencias físicas para los pilotos, el riesgo sigue presente, especialmente considerando que los autos actuales alcanzan velocidades de hasta 240 km/h.

La problemática no se limita únicamente al Turismo Carretera, otras categorías como el Turismo Nacional también presentan un alto número de participantes, aunque con menor impacto económico en caso de incidentes.

En paralelo, el avance tecnológico y la incorporación de nuevas marcas como BMW y Mercedes-Benz elevan el nivel competitivo y el atractivo del espectáculo, pero también incrementan la complejidad del escenario actual.