La Federación Económica de Mendoza, expresó su preocupación por la constante suba de tarifas y los incrementos de combustibles ante el impacto que están teniendo en Pymes, productores, comercios y en el poder adquisitivo de los consumidores. Incluso estiman que más allá de la reciente corrección que se hizo a la meta inflacionaria que pasó de 10 % a 15 % anual, el objetivo difícilmente se alcance.

Los motivos son claros: los aumentos antes mencionados irán directamente a precios. Una prueba de ello, es la elevada inflación de Mendoza que arrojó para enero según la DEIE 3,7 %. Desde la FEM se quiere creer como dice la entidad que «a partir de febrero se prevé que no se registren aumentos considerables». De todos modos no ven que la política económica nacional vaya en ese sentido. Aspirar a bajar la inflación y avalar al mismo tiempo tarifas más caras., es como pretender apagar un incendio con nafta.

Enfatizan también que los ajustes que están padeciendo miles de negocios se dan, en un contexto de caída de ventas. Detrás de cada empresario y emprendedor, hay fuentes de trabajo y consumidores que ven mermado su poder de compra. Y si no hay compras no hay ventas, y sin dinero no funcionan ni la economía ni la recaudación de impuestos, con el consiguiente resentimiento de la coparticipación provincial y las municipales.

“Para finalizar queremos señalar que nosotros, como Federación Económica de Mendoza, seguiremos gestionando las reuniones que hagan falta ante las autoridades competentes, para expresar nuestro parecer ante los ajustes tarifarios. Es justo mencionar que hasta el momento el gobierno de Mendoza y sus funcionarios nos han escuchado y van atendiendo nuestras peticiones. Es hora también que el gobierno nacional haga lo propio. Y que recuerde que ante el asfixiante aumento de costos que no parece advertir, miles de pymes, comercios, productores y empleos de todo el país corren riesgo de desaparecer.”, finalizaba el comunicado de la entidad.