La Dirección de Ganadería de la provincia anunció que aplicará la ley 8.461 que crea un registro de feedlot para ganado bovino. Con esto, los productores tendrán que elaborar un estudio de impacto ambiental, que luego será sometido a una audiencia pública para recibir la habilitación correspondiente.
Esta norma nació en 2012 como respuesta al cierre de un feedlot en Bowen, tras quejas de vecinos por mal olor, aunque nunca se cumplió.
Los que deseen instalar un corral para engorde tendrán que empezar por la manifestación de impacto ambiental, que resguarda el equilibrio ecológico. Si este estudio certifica la viabilidad del emprendimiento, se continuará con una audiencia pública con los vecinos afectados, con el municipio o Ganadería como intermediario, para conseguir dictamen técnico y habilitación. Luego de cumplir estos pasos se podrá comenzar con la construcción del corral.
Con respecto a los feedlot ya instalados también tendrán que pasar por audiencia pública. «A partir de ahora todos tienen que estar sí o sí habilitados mediante este registro», sentenció director de Ganadería provincial, Néstor Guizzardi.
