Los incendios forestales en General Alvear y San Rafael que dejaron a su paso campos de cenizas, animales carbonizados, alambrados incinerados o puestos arrasados hicieron historia: se convirtieron en los más destructivos en los últimos 17 años en Mendoza.
El viernes 29 por la noche una tormenta eléctrica sembró 8 focos de incendios simultáneos y desató el fuego, que llegó a consumir 200.000 hectáreas ocupando así la segunda posición dentro de los incendios forestales más destructivos en Mendoza. En una primera respuesta los brigadistas lograron extinguir 6 focos y al cabo de 5 días sofocaron el séptimo. En esos focos ígneos se perdieron 20.000 hectáreas.
Pero el que sobrevivió, denominado campo Maya porque fue donde inició, avanzó en distintos frentes devorando todo lo que encontraba de territorio alvearense; saltó el río Diamante y llegó hasta el distrito sanrafaelino de Monte Comán. Ese frente de fuego provocó el mayor desastre con 180.000 hectáreas arrasadas. La cifra total se elevó a 200.000.
Por último, surcó los cielos del paraje sanrafaelino de Soitué otra tormenta eléctrica que encendió los campos del lugar y allí también hubo que salir a pelearla. Fueron 14.500 las hectáreas convertidas en cenizas.
Los incendios aún no fueron declarados extinguidos pero sí desde el jueves por la tarde pasaron a la etapa de “contenidos” y en guardia de cenizas, que se mantendrá por lo menos hasta mañana para prevenir un reencendido.
A.C
