La crisis de las economías regionales sigue acentuándose. Ya hay productores en quiebra y se está complicando sostener el empleo en la mayoría de las producciones agropecuarias del país.
A los costos en alza, la fuerte caída en la demanda, la sobre oferta en el mercado, la falta de financiamiento, la excesiva presión fiscal y las dificultades para colocar los productos en el mundo que vienen sufriendo los productores se sumaron en estas semanas los mayores ingresos de mercadería importada en algunos sectores, la multiplicación de las tarifas energéticas, las subas en los combustibles y las desavenencias climáticas en diversas zonas que generan pérdidas millonarias e irrecuperables.
Así lo plantearon el pasado jueves más de un centenar de dirigentes agropecuarios nucleados en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que representan a 80 entidades del campo y a 35 complejos agro-productivos y que explican en conjunto el 70% del empleo del sector. En el encuentro estuvo el vicepresidente de la FEM y titular de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Tunuyán Alberto Carleti.
En una reunión de más de tres horas organizada en la sede de la CAME, los productores recordaron que son ellos quienes sostienen el equilibrio regional» y solicitaron medidas urgentes para evitar la quiebra de los productores. «Están desapareciendo muchas explotaciones, y los grandes productores e inversores son los que están absorbiendo a los pequeños aprovechando su debilidad», coincidieron los empresarios.
