En diciembre el Gobierno provincial y el SUTE programaron que la paritaria docente culmine el 16 de febrero, pero eso no sucederá. Lo más probable es que la aceptación o no, de la propuesta salarial -que el Ejecutivo hará el 1 de febrero- se concrete en los últimos días de ese mes, al filo del inicio de las clases, el lunes 5 de marzo.

La razón de esta postergación no es por desencuentros políticos entre el gremio y el Ejecutivo. Es simplemente porque el calendario escolar así lo plantea.

Según esa agenda oficial, los docentes secundarios volverán a las escuelas el 14 de febrero, mientras que los primarios lo harán el 19 de ese mes.

Lo llamativo es que el Gobierno dio a entender en aquella reunión, que el receso culminaría el 4 de febrero y un día después todos los docentes regresarían a los establecimientos escolares. Con esas fechas, había tiempo suficiente para cumplir con el parámetro del 16 de febrero.

Pero con estos nuevos tiempos, los secundarios sólo tendrán tres días para analizar la trascendental propuesta salarial. Mientras que los primarios ni siquiera podrán discutirla. Por eso en la reunión de comisión técnica que se realizará este lunes, el SUTE pedirá que se reprograme el cronograma paritario.

“Seguramente la respuesta a la propuesa salarial se dará después del 26 de febrero”, anticipó el titular del gremio, Sebastián Henríquez. Lo dijo en razón del tiempo que demora la realización de asambleas escolares, los plenarios departamentales y el plenario provincial, instancias habituales para elaborar una respuesta de los afiliados.

De este modo ocurrirá algo que el Gobierno de Alfredo Cornejo no quería. Llegar casi al inicio del ciclo lectivo sin haber resuelto esta trascendental paritaria.

Los Andes