Los productores de fruticultura aseguran que atraviesan una crisis muy importante, que vienen perdiendo mercados externos y que, sin un «dólar fruta» -de alrededor de $27- esa tendencia se profundizará.
Claudia Escartin de Frutas Escartin -empresa familiar ubicada en Bowen-General Alvear, con 40 años produciendo duraznos y pelones- aseguró que la competitividad registra un «deterioro importante y sin pausa» desde el 2013.
«La evolución de la inflación superó la del tipo de cambio: suben los costos logísticos, es difícil llegar desde el interior a los puertos y es enorme la demora en la devolución del IVA», agregó Escartin, quien además señaló además que no ven «ninguna medida concreta que se traduzca en mejoras inmediatas de la competitividad».
Hay que recordar que Mendoza fue la primera productora de cerezas, ciruelas y duraznos del país.
A todo lo anterior, se suma Chile. En el caso de las manzanas, el bulto de 18 kilos chileno está ingresando a la Argentina a cuatro dólares menos que el local. Chile también avanzó fuerte en el mercado de la cereza; en 15 años su producción subió de 5 millones de cajas de 5 kilos a 30 millones y conquistó el mercado chino, convirtiéndose en el mayor exportador del hemisferio sur.
La situación es de quebranto total por la manera distorsionada en que evolucionaron la inflación, los costos y el tipo de cambio en los últimos años, con diferencias de entre 10% y 15% entre cada uno, además que la mano de obra representa el 65% de los costos y que durante el 1 a 1 el jornal equivalía a US$ 11,60 y hoy es de U$S 30.
A.C
