Dos días antes de la llegada de un nuevo año una alerta se disparo anunciando que en el sur provincial se habían desatado importantes focos de incendios. Sin pensarlo, Leandro Labbe, Emiliano López y Ricardo Tamari tomaron sus bolsos, los cuales ya están preparados ante cualquier emergencia, y viajaron hacia General Alvear.

“Fuimos confiados de que al día siguiente regresaríamos a casa a celebrar las Fiestas en familia. Pero al llegar notamos que la cosa no era tan simple. Fueron días de intenso trabajo, en los que reinaba la incertidumbre, en los que el miedo, se adueñaba de nuestra mente”, contó Ricardo que se desempeña desde hace 15 años como Bombero Voluntario de Lavalle.

Los días pasaron y comenzaban a llegar los refuerzos, en total participaron 847 personas. Entre esas incorporaciones, el 2 de enero, llegó Luciana Fernández, la única brigadista de la misión. La joven debutaba con esa experiencia y aún no puede creer lo vivido.

“Es meritorio destacar el acompañamiento de personal de Vialidad, Irrigación, de todos los Bomberos Voluntarios que participaron de la Provincia, Bomberos de la Policía y de los propios  productores ganaderos. Sin el trabajo en conjunto no hubiese sido posible extinguir el fuego”, dijo Leandro.

“Por momentos nos acostábamos porque el área en la que nos tocaba trabajar estaba controlada y, cuando despertábamos, nuevamente se había propagado y era volver a empezar, sentíamos impotencia pero no nos dábamos por vencidos”, dijo Ricardo.

Finalmente concluyó “Mi llamado hoy es para las autoridades del Gobierno para que no dejen desprotegidos a los pequeños productores, realmente se quedaron sin nada. Eso es lo más triste de la experiencia, también duele ver como se arruinó el medio ambiente y la fauna”.

A.C