El incremento realizado el mes pasado repercutió de tal manera en ambos eslabones de la cadena vitivinícola. Como consecuencia, la energía como insumo pasó a representar el 25% de los costos propios del proceso de elaboración (sin uva).
Así lo indica el reciente informe del Observatorio de ACOVI. El mismo considera la suba tanto para el segmento de usuarios de riego agrícola “compensados”, es decir aquellos alcanzados por la compensación de tarifa para superficies de menos de 50 hectáreas, como para aquellos regantes no alcanzados por la compensación (son superficies de más de 50 hectáreas). Por otro lado, considera el impacto en el sector de la elaboración.
Con el aumento vigente en diciembre que representa un 31% respecto de la tarifa de julio, el costo energético se incrementaría a 0,31 centavos por cada litro elaborado, subiendo los costos totales de elaboración entre un 1 y 2%.
Fuente: ACOVI
