La Banda Sinfónica Nacional de Ciegos brindó capacitaciones en Alvear en Musicografía en Braille y tecnología para mejorar la accesibilidad.

“Tenemos presente en el departamento a parte de la Banda Sinfónica Nacional de Ciegos, junto a su coordinador artístico y programador, Marcos González y algunos técnicos. Hoy están contando la historia de sus vidas y cómo se incorporaron a la Sinfónica Nacional”, expresó la concejal Hebe Katzer.

La funcionaria reconoció que “estas experiencias sirven para enriquecer  a los artistas” y recordó “esto empezó hace más de un año, a través de un Zoom, en donde conocí a Marcos, y bueno, y ahí empezamos a programar todos estos talleres. Pudimos hacer esta capacitación, integrando al IES Salvador Calafat, y también a la escuela Alberto Williams”.

Por su parte, Marcos González sostuvo «la idea es que es que esto después se sostenga y se mantenga en el tiempo, que sea un un intercambio, un puente».  Además expresó «hoy la música es un lenguaje universal, por eso es importante que dictemos estos talleres que buscan ofrecer acceso a herramientas culturales y educativas, y generar una integración». 

La capacitación se llevó a cabo los días lunes 5 y martes 6 de junio en el SUM de Cecsagal.

Banda Sinfónica Nacional de Ciegos

La Banda Sinfónica Nacional de Ciegos es la única en su tipo en el mundo. Integrada por 55 músicos no videntes, ofrece un repertorio de más de 250 composiciones, en la que conviven obras universales consagradas, creaciones de autores argentinos, música popular y piezas originales para banda sinfónica.

 

La Banda Sinfónica Nacional de Ciegos perteneciente al Ministerio de Cultura de la Nación, lleva el nombre de su fundador el Mtro “Pascual Grisolía”, quien en 1939 inició una escuela de instrumentos de viento en el Patronato Nacional de Ciegos. El 15 de octubre de 1947 brindó su concierto inaugural convirtiéndose así en pionera en el mundo. Transcurridos 75 años de trayectoria, ha llevado a cabo una notable actividad artística, cultural, social y pedagógica, a través de sus presentaciones en diversas regiones de todo el país. En 1997, la UNESCO le otorgó el Gran Premio Camu “por los extraordinarios aportes en beneficio de la comunidad”.

En octubre de 2012, obtuvo la Mención de Honor “Domingo Faustino Sarmiento”, máxima distinción otorgada por el Honorable Senado de la Nación Argentina, en reconocimiento “a su obra destinada a mejorar la calidad de vida de sus semejantes, de las instituciones y de sus comunidades”. Se suman a estas menciones, diversas declaraciones de interés cultural por conciertos de distintas temporadas por organismos municipales, provinciales y nacionales.