Luego de haber asesinado a su esposa, Lorena Segura, el policía Hugo Acuña fue imputado por “Homicidio doblemente agravado por uso de arma de fuego y por el vínculo” y trasladado a la cárcel de San Rafael.

La imputación fue formulada por la fiscal, Silvia Agüero, tras hallar una serie de indicios que le permiten determinar que el agente policial tuvo intenciones de matar a su conyugue.

En virtud a su decisión, Agüero cree que Acuña tomó su arma reglamentaria y ex profeso disparó contra su esposa. El policía, en sede policial, había sostenido que la pistola se accionó accidentalmente durante un forcejeo que mantuvo con Segura cuando ésta impidió que se quitara la vida de un disparo en la cabeza. Pero en la primera parte de la investigación surgieron pruebas que quitan fuerza a la hipótesis del accidente.

Desde el Ministerio Público Fiscal aclararon que la causa no se calificó como femicidio porque no se desprendieron, de testimonios ni pruebas, registros de que existió violencia de género, como así tampoco existen denuncias relacionadas a ese delito. No obstante, voceros oficiales de la Justicia señalaron que “las calificaciones pueden variar según el desarrollo de la investigación”.

Después de ser imputado, Acuña fue trasladado a la penitenciaria de San Rafael, donde arribó pasadas las 6 de la tarde. Allí permanecerá, por lo menos, hasta la audiencia donde se defina si se confirma o no el arresto preventivo, la que tendrá que ser convocada por la fiscal en los próximos 10 días.

Mientras tanto Agüero espera una serie de pruebas clave para la investigación: por un lado las conclusiones de la pericia balística que están a cargo de Policía Científica. Ese examen, entre otros aspectos de relevancia, determinará cuántos disparos efectuó Acuña en la mañana del domingo. La sospecha es que fueron dos.

Por otra parte la fiscal envió a la Ciudad de Mendoza prendas de vestir secuestradas en el lugar del hecho, las que serán peritadas en el intento de obtener nuevas pruebas e incorporarlas al expediente.

La situación procesal de Acuña es complicada, pues en base a la calificación del homicidio enfrenta la pena máxima dispuesta por el Código Penal Argentino que es la prisión o reclusión perpetua.

A.C