La provincia de Mendoza adjudicó tierras en Monte Comán a familias que desde mediados de la década del 90 viven y tienen como medio de subsistencia la producción ganadera. Dicha cesión se hizo en el marco de la Ley Provincial 4711/82 de Colonización.
La misma prevé adjudicaciones directas a personas que ya habitan el territorio del secano con la finalidad de trabajar la tierra de forma productiva. Se trata de tierras no irrigadas que para que puedan tener alguna productividad, necesitan que se lleven adelante algunas inversiones en cuanto a infraestructura de provisión de agua.
Nadia Rapali, funcionaria a cargo de la Unidad de Gestión y Administración de Tierras Fiscales, explicó los requisitos y las formalidades que establece el marco legal.
«Lo primero que se debe aclarar es que son tierras que el Estado posee en el contexto de una legislación que se vincula con las actividades productivas ganaderas o agrícolas. Para que dichas tierras se puedan regularizar se deben cumplir ciertos requisitos. La ley Provincial 4711/82 de Planes de Colonización es bastante antigua y ampara la generación de este tipo de políticas que apuntan a trabajar la tierra de forma productiva», precisó Nadia Rapali al principio de la entrevista.
«En el caso de Monte Comán, tiene que ver con una regulación de tierras a distintas familias. Hay que destacar que en un momento se les adjudicó a muchos colonos estos terrenos con los fines antes mencionados, pero que por una u otra razón no pudieron llegar a tener la titularidad de los mismos. Es decir que no tenía una escritura de la propiedad ni nada que les permitiera disponer de ese dominio. Esto es muy importante, así que procedimos a regularizar a las familias que cumplían con los requisitos. Ellos producen en esas tierras, tal cual lo señala la legislación», explicó en torno a la medida que se tomó.
Después, en ese mismo sentido, amplió la información y comentó la cantidad de tierras fiscales que ya se regularizaron. «En este caso se trata de cuatro familias, estamos hablando de un total 4 mil hectáreas. No es mucho, ya que las condiciones climáticas han ido variando con el correr del tiempo. Los campos que son utilizados para el ganado no tienen riego en su mayoría, por eso cada vez se necesitan más hectáreas para poder desarrollar la ganadería en zonas no irrigadas. Algunos habitan esas tierras hace más de 30 años, por lo que resulta tan importante lograr una regularización», argumentó Rapali.
«Muchos han sufrido procesos de usurpación, la posesión y el dominio son fundamentales. Esas tierras ya las habitaban sus padres o abuelos. Teníamos una deuda con ellos, pero la pudimos saldar. La actividad que realizan se enmarca dentro de la ley, así que no estamos haciendo ninguna excepción», declaró la funcionaria a cargo de la Unidad de Gestión y Administración de Tierras Fiscales.
Para concluir, comentó la cantidad de tierras fiscales que se encuentran en una situación similar a estas. «Son muchas las tierras que están en estas condiciones dentro de la provincia. Hemos contabilizado cerca de 133 mil hectáreas, varias de ellas han sido adjudicadas. Una vez que esto sucede, se deben pagar. Algunos no han podido terminar de abonar el total del valor de esas tierras y presentan ciertas irregularidades. Hay casos en los que fallece el titular y la familia tiene que hacer la sucesión, cuestión que lleva un tiempo. De todas formas, hay que decir que la provincia mantiene una deuda con aquellos que realizan una actividad que está alineada con la legislación de Colonización», finalizó Nadia Rapali.
